Las palabras innovación y emprendimiento están en boca de todos en estos tiempos. Frases como “hay que innovar”, “es necesario emprender”, se escuchan en cuanto seminario se organiza. Pero,
Moraima Bravo es educadora de párvulos hace más de veinte años y hace ocho decidió que necesitaba un desafío mayor. Luego de trabajar en colegios y jardines particulares llegó al colegio Monte Olivo, en Puente Alto, un recinto para niños de escasos recursos y alta vulnerabilidad. Ahí se encontró con una realidad muy diferente. “Los niños tenían muy poco vocabulario y un bagaje cultural muy pobre. Vienen de un mundo súper empobrecido en la manera de hablar”, dice.
La Política Nacional de Innovación para la Competitividad que está llevando a cabo Chile tiene como uno de sus ejes centrales el contar con capital humano avanzado, ese que realiza investigación de alto impacto para el país, para luego implementar mejoras en la industria nacional.